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RENUEVA TU MENTE

PARA SALIR DE LA IGNORANCIA Y LA CORRUPCIÓN

By Mentalidad13,175 Comments

PARA SALIR DE LA IGNORANCIA Y LA CORRUPCIÓN

Cuando conscientemente damos una sencilla mirada a las actitudes y obras del latinoamericano, es imposible pasar por alto su carencia de desarrollo personal integral. Aún no existe conciencia sobre su importancia en nuestra formación. Doctores, ingenieros, abogados, políticos y una serie de profesionales son los primeros en rechazarlo. Por supuesto, toda profesión coadyuva nuestro desarrollo, pero como tal, no es suficiente. Pero quiero ser claro, lo que los profesionales rechazan, consciente e inconscientemente, es ser mejor persona en cada área de su vida.

Las universidades han fomentado en sus campañas publicitarias el orgullo de ser mejor. Consideramos que tener un título te da mayor rango en la sociedad, que tener un título te ayuda a ser mejor persona. Y en cierta forma, es verdad, el conocimiento nos ayuda a poder convivir, poder relacionarnos mejor con otros, pero son los valores los que definen nuestra razón de vida.

Las universidades crean héroes, pero héroes incompletos, como un Aquiles no solo con talón débil, sino débil de la cintura para abajo. ¿De qué le sirve a la sociedad un profesional que con una mano construye y con la otra destruye? ¿De qué le sirve a la comunidad un titulado mentiroso, tramposo, cínico, iracundo y corrupto? Los padres, colegios y universidades muy pocos se ocupan por erradicar el verdadero mal que se esconde en los jóvenes. sin desarrollo personal, no hay un crecimiento real que los acompañe en su vida.

Reclamo a las universidades que consideran que su deber es solamente crear profesionales en el área técnica. Por las cuantiosas sumas que cobran, deberían, en primera instancia, educar en desarrollo personal (y no sólo como asignatura, sino como parte de su identidad)

¿Por qué les mienten a los jóvenes diciéndoles que lograrán sus sueños y serán felices con una profesión? ¿Cuántos jóvenes ingresan a las universidades con toda la fuerza para alcanzar sus sueños y terminan, en un gran porcentaje, no alcanzando nada en sus vidas, y los pocos que logran se inclinan por la corrupción por miedo a no lograr sus objetivos y terminar pobres? ¡Qué decepción! No quiero ser pesimista, pues hay unos cuantos que se mantienen firmes en sus valores. Sus padres o ellos mismos han trabajado en su desarrollo personal. Sin embargo, este porcentaje es muy bajo. Son la gran excepción. Y, verdadera lástima, estos pocos son vistos como los estúpidos, los tontos, los idiotas, los alzados, los hechos a los buenos, los que se creen gran cosa, los idiotas, los aguafiestas, etc.

Latinoamérica está de cabeza. La corrupción se ha vuelto lo bueno y lo bueno se ha vuelto corrupción. Al mejor estudiante le dicen “chupamedias del profesor”, todos lo ven como un idiota y al peor estudiante le dicen “el capo del curso”, ¡todos lo ven como el vivísimo! Hemos perdido el norte. Nos hemos acostumbrado a vernos pobres, miserables, indisciplinados, borrachos, drogadictos, malcriados, flojos, sinvergüenzas, traficantes, al punto de sentirnos orgulloso de serlo.

La consecuencia: el mundo nos ve como narcos, violentos, pobres, subdesarrollados, etc. Empecemos por colocar en nuestras mentes esto cada día: Latinoamérica desde el sud hasta el norte transparente e íntegra. Desarrollada y comprometida con crear un mundo mejor. Hombres y mujeres conviviendo en igualdad, impartiendo a sus hijos el ejemplo de una vida íntegra. Políticos de vocación sin ambición al poder ni al dinero, sirviendo al pueblo oprimido por tantos siglos. ¡Una Latinoamérica libre de las cadenas de corrupción!

Jóvenes, ustedes son la esperanza de Latinoamérica. No piensen sólo en obtener una profesión, peor aún meterse a la política sin antes haber desarrollado su ser interior, sin descubrir su potencial, sin preguntarle primero quién soy y cuál es mi misión en este mundo. Crezcan física, mental y espiritualmente. En Latinoamérica no hay político que diga la verdad. No hay política sin extorsión, sin violación de derechos humanos, sin cinismo, sin corrupción.

Entrar a la política es tratar de mantenerte sano rodeado de personas con COVID 19: pronto estarás contagiado. No hay como te libres. Tú seguirás creyendo que eres íntegro, pensarás que todo lo que haces es por el bien de tu país.

Joven, profesional, niño, latinoamericano, ¿qué les aconsejo? Verse en un espejo. El reflejo de tu desarrollo está en tus obras. ¿tienes buenas relaciones personales?, ¿sabes escuchar?, ¿eres compasivo?, ¿tienen criterio?, ¿tienes buenos valores?, ¿eres asertivos en tu comunicación?, ¿has desarrollado tu forma de pensar?, ¿tienes un hogar estable y bueno?, ¿eres integro?, ¿eres visionario?

Estoy seguro que tu respuesta a estas preguntas será un NO. En Latinoamérica es básicamente un NO. Claro que es NO. Fíjate cuánta corrupción hay en Latinoamérica. Jueces, abogados, médicos, ingenieros, maestros, políticos, seudo líderes, nada de lo que podemos estar orgullosos. No es un gobierno con mano fuerte lo que falta, como algunos proclaman. ¡Es falta de crecimiento Personal lo que nos tiene empapados en la corrupción!

Es verdad, el dinero corrompe. Pero lo que verdaderamente nos corrompe es la falta de crecimiento personal (ignorancia intelectual y emocional). Cuando no tenemos desarrollo personal el miedo nos inunda y, como no sabemos combatirlo, entonces sucumbimos a su influencia y nos corrompemos. Ese miedo de ser pobres, de no tener lo suficiente, no tener amigos, desencadena en la corrupción. Esa idea que el hombre debe proveer para la casa y la mujer debe criar a los niños, desespera, y el miedo de no poder cumplir con ser el rey Papá proveedor y la reina Mamá virtuosa nos lleva a la corrupción. “Hay que conseguir dinero no importa como” Tan marcada en nuestra Latinoamérica es la mentalidad ignorante de que el dinero te da la felicidad, que terminamos en la corrupción.

Los huérfanos en Latinoamérica y el Caribe, suman 10 millones. El resto 619 millones son los huérfanos con padre y madre. Nuestros padres han hecho lo mejor que han podido, pero ¿han tenido desarrollo personal? Supuestamente el desarrollo personal se aprende en casa, pero quién puede enseñar si nadie aprendió.

Los colegios tienes un sistema caduco con la finalidad antigua de crear gente capacitada para trabajar en las fábricas. En la industria y aun ahora en la política Latinoamericana no les es conveniente desarrollar a las personas, ya que “mientras más ignorantes, más control sobre ellas”. Esa es la mejor forma de dominar, cortando el desarrollo personal, no la educación profesional… reitero: el crecimiento personal. Está claro que: ¡somos profesionales ignorantes!

Los países de primer mundo han avanzado mucho, han incorporado los estudios de desarrollo personal en todas las áreas de la educación. Los países se hacen grandes por su gente, no por su riqueza. Latinoamérica tienen grandes riquezas naturales, pero el elemento humano es de baja calidad, eso nos hace países subdesarrollados. No importa cuánto adelanto tecnológico tengamos, seguimos siendo gente subdesarrollada.

Saldremos de la corrupción y la mediocridad en Latinoamérica si ponemos énfasis en el desarrollo humano. tener un coach, un mentor, es bueno. Tener a alguien a quien puedan rendir cuentas y quien les ayude a fortalecer sus valores para no corromperse. Inviertan dinero en desarrollo personal, en crecer como seres humanos. Aprendan a ser gente desarrollada, pues eso no viene por ósmosis, viene por trabajo diario en tu persona. Padres: la profesión no lo es todo.

Hemos incentivado a nuestros hijos hacer cosas malas como si fueran una maravilla, un chiste, algo cómico e interesante. Es común ver padres fomentando la malacrianza a sus hijos. El no de los padres es un sí. La amenaza de castigo se queda en amenaza. La corrupción de los niños se la toma como travesuras. “Es un bandido, le ha sacado dinero a su abuelo, este no va a morir de hambre jamás”, “Mira que travieso es se esta sacando los dulces” Padres: no está sacando dinero ni dulces, está robando. ¡Está aprendiendo a robar! Estos ejemplos son muestra de los miles de defectos que hay en nuestra cultura y el pobre desarrollo personal que tenemos.

Prefiero un hijo sin profesión académica, pero con un alto desarrollo de integridad, con valores personales y con la capacidad de reinventarse cada día, con objetivos sólidos y bien trazados para un futuro mejor y sobre todo con espíritu ligero y transparente.

No busques la riqueza ni los honores como prioridad en tu vida sino el bien estar de la humanidad, la paz, las virtudes, la compasión, el cariño y afecto. No serás destructivo, construirás un buen hogar, serás un buen padre, serás feliz. Tus profundos valores te mantendrán firme ante la corrupción, la mentira, el engaño y toda la lista de antivalores que fomentamos en Latinoamérica.

El desarrollo personal en Latinoamérica aun no toma fuerza. Pese a eso, los jóvenes, gracias al Internet, van en un mejor camino. Me he topado con muchos muchachos de bajos recursos económicos y sin educación técnica, trabajando en su desarrollo personal, un aplauso para ellos. Es una alegría tremenda.

Vamos clase media y clase alta, ustedes con mayores posibilidades económicas, en vez de poner tantas horas en chismes en FB y ver tonterías, lean, estudien desarrollen su persona, sean más grandes. Desarrollo personal no es un enemigo del hombre, es el mejor aliado que puedes tener.

El abrir la mente nos llevará más lejos, nos evitará problemas, nos hará más grandes y felices y mejoraremos en todo aspecto.

Es tiempo de que todos, mamás, papás, jóvenes y ancianos busquen aprender a desarrollar su persona. Ahora hay tanto material en la Web, tantas entidades dedicadas a este tema, y muchos entrenadores (coach) que podrían hacer una gran diferencia en sus vidas. Vivirán más completos, más tranquilos y sobre todo más felices.

Alcanzarás tus sueños sin necesidad de ser corrupto y robar para crecer. Necesitamos hombres y mujeres que cambien el mundo de manera positiva y veamos una mejor Latinoamérica. Gracias doy a esos seres humanos que han desarrollado y crecido como personas. Ellos son la punta de lanza que dirigen al mundo a un lugar mejor.

 

No sé pero creo!

Yecid Benavides

I don't know but I believe!

Yecid Benavides